Santo Domingo, RD. — 18 de agosto de 2026. El Gobierno de la República Dominicana mantiene bajo reserva las razones que motivaron la decisión de ordenar la salida del territorio nacional de nueve diplomáticos cubanos y varios de sus familiares, en una medida que se concretó el pasado domingo y que profundiza el distanciamiento político entre Santo Domingo y La Habana. La decisión, anunciada por el Ministerio de Relaciones Exteriores el pasado 13 de agosto, otorgó un plazo de siete días para que los funcionarios afectados y sus familiares abandonaran el país. Sin embargo, hasta el momento las autoridades dominicanas no han ofrecido una explicación pública sobre las circunstancias específicas que llevaron a adoptar una medida de esta naturaleza. La Cancillería dominicana fundamentó su actuación en las facultades que reconoce el artículo 9 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, instrumento internacional que permite al Estado receptor declarar a un miembro del personal diplomático persona non grata, sin que tenga la obligación de explicar las razones de su decisión al Estado acreditante. La aplicación de este mecanismo, aunque contemplada por el derecho internacional, ha generado interrogantes en sectores políticos y diplomáticos, debido a que el Gobierno dominicano decidió mantener en reserva tanto los motivos concretos como las identidades oficiales de los funcionarios afectados. Salida rumbo a La Habana De acuerdo con reportes de medios de comunicación, el grupo abandonó la República Dominicana el domingo 16 de agosto en un vuelo de la aerolínea Sky High con destino a La Habana, que habría despegado alrededor de las 7:00 de la mañana. La salida se produjo dentro del plazo establecido por las autoridades dominicanas y puso fin a la permanencia de los funcionarios cubanos en el país, en medio de una situación que ha provocado numerosas especulaciones sobre las verdaderas razones de la decisión. Aunque oficialmente no se ha señalado ninguna causa específica, una de las hipótesis que mayor fuerza ha cobrado sostiene que algunos de los funcionarios podrían haber realizado actividades consideradas incompatibles con sus funciones diplomáticas, incluyendo presuntas labores de inteligencia. No obstante, esta versión no ha sido confirmada oficialmente por el Gobierno dominicano, por lo que permanece como una hipótesis dentro de las distintas interpretaciones que han surgido a raíz de la medida. En redes sociales también han comenzado a circular nombres que supuestamente corresponderían a algunos de los diplomáticos afectados, entre ellos Tomás Emilio Hernández Cruz, Arístides Silverio Menéndez Fernández y Leandro Rubén Garnica González. Sin embargo, las autoridades dominicanas no han confirmado públicamente esas identidades. Cuba rechaza la decisión El Gobierno cubano ha rechazado la medida adoptada por República Dominicana y ha cuestionado las circunstancias que rodearon la salida de sus funcionarios. Desde La Habana se ha planteado la posibilidad de que la decisión dominicana esté relacionada con presiones provenientes de Estados Unidos y con la política estadounidense de aislamiento hacia el Gobierno cubano. Esta interpretación es rechazada o, al menos, no ha sido confirmada por las autoridades dominicanas, que hasta ahora han evitado entrar en detalles sobre el caso. La controversia se produce en un momento particularmente delicado para las relaciones entre ambos países, caracterizadas durante décadas por vínculos diplomáticos, comerciales, culturales y humanos, pero que en los últimos años han experimentado un progresivo enfriamiento en el ámbito político. Una relación cada vez más distante El presidente Luis Abinader ha expresado en diferentes ocasiones posiciones críticas respecto al sistema político cubano, al tiempo que su Gobierno ha fortalecido sus vínculos estratégicos con Estados Unidos. La República Dominicana ha definido su relación con Washington como una alianza de importancia estratégica para asuntos económicos, comerciales, de seguridad, migración y cooperación regional. En ese contexto, la expulsión o salida obligada de los diplomáticos cubanos representa un nuevo episodio de tensión en las relaciones entre Santo Domingo y La Habana. La decisión también ha despertado interés debido a que las autoridades dominicanas no han presentado públicamente acusaciones concretas contra los funcionarios afectados. El hecho de que la Convención de Viena permita declarar a un diplomático persona non grata sin explicar las razones deja al Gobierno dominicano dentro del marco de sus facultades internacionales, pero al mismo tiempo mantiene abiertas las interrogantes sobre qué ocurrió detrás de la medida. Incertidumbre sobre las verdaderas razones Mientras el Gobierno dominicano mantiene silencio, las versiones y especulaciones continúan multiplicándose. La posibilidad de que se trate de actividades de inteligencia, las alegaciones cubanas sobre una supuesta presión estadounidense y el contexto de creciente cercanía entre República Dominicana y Estados Unidos constituyen algunos de los elementos que han alimentado el debate. Sin embargo, hasta que las autoridades dominicanas decidan revelar mayores detalles, no existe una explicación oficial que permita establecer con certeza qué hechos provocaron la decisión. Por ahora, lo único confirmado es que nueve diplomáticos cubanos y sus familiares recibieron la orden de abandonar el territorio dominicano, que la medida fue comunicada el 13 de agosto y que el grupo salió del país el domingo 16 rumbo a La Habana. El episodio deja así una relación bilateral marcada por nuevas interrogantes y abre un compás de espera sobre las posibles consecuencias diplomáticas que pueda tener esta decisión para los vínculos entre República Dominicana y Cuba. 10 Visitas totales 10 Visitantes únicos Navegación de entradas Index y Alianza Dominicana Cultural Center unen esfuerzos por las nuevas generaciones de la diáspora Aerodom moderniza pago del estacionamiento en el aeropuerto Las Américas con códigos QR