Rafael Castro 23 de septiembre de 2026 Santo Domingo, RD.– La salida de la República Dominicana del denominado “mapa del hambre” de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) fue presentada por el presidente Luis Abinader como uno de los principales logros alcanzados por su administración, durante su intervención ante la Asamblea General de las Naciones Unidas. El mandatario destacó que el país alcanzó antes de lo previsto una de las metas vinculadas con la seguridad alimentaria, al reducir la prevalencia de la subalimentación por debajo del umbral de 2.5 % utilizado por la FAO para identificar a los países que han salido del mapa del hambre. La FAO confirmó este avance en julio de 2026. “Hace apenas dos meses, la FAO confirmó que mi país salió del mapa del hambre; somos el quinto país de América Latina en lograrlo. Nos habíamos comprometido a alcanzar la meta de Hambre Cero en 2028. Lo logramos antes”, manifestó Abinader durante su discurso. El dato adquiere relevancia dentro del contexto regional, donde la FAO ha señalado avances en la reducción del hambre, aunque persisten dificultades relacionadas con la inseguridad alimentaria y, particularmente, con el costo de una alimentación saludable. En 2024, República Dominicana figuraba entre los países de América Latina y el Caribe con una prevalencia de hambre inferior al 5 %, mientras que en 2026 la FAO confirmó que el país había cruzado el umbral de 2.5 %. El presidente vinculó este resultado con las políticas sociales, económicas y productivas desarrolladas durante los últimos años, al tiempo que resaltó que la seguridad alimentaria constituye un desafío que trasciende la producción agrícola. De hecho, la propia FAO ha señalado que mantener el avance requiere inversiones sostenidas en la producción de alimentos, modernización agrícola, infraestructura, tecnología, acceso al financiamiento y fortalecimiento de los sistemas alimentarios. En septiembre de este año, la organización anunció junto al Gobierno dominicano y Banreservas una iniciativa de aproximadamente 20 millones de dólares para modernizar la producción agropecuaria y fortalecer la seguridad alimentaria nacional. Pobreza y crecimiento económico Durante su exposición ante el foro mundial, Abinader también colocó sobre la mesa otros indicadores económicos y sociales que, según explicó, reflejan el desempeño de la economía dominicana. El gobernante afirmó que la pobreza monetaria descendió de 25.8 % en 2019 a 14.6 % durante el primer semestre de este año. A este resultado agregó el comportamiento de la inversión extranjera directa, señalando que durante cuatro años consecutivos la República Dominicana ha recibido más de 4,000 millones de dólares anuales y que en 2025, por primera vez, esa inversión superó los 5,000 millones de dólares. El presidente sostuvo que estos flujos de capital son consecuencia de la seguridad jurídica, la estabilidad institucional y la confianza de los inversionistas en el país. En materia comercial, destacó además que las exportaciones dominicanas alcanzaron un récord cercano a los 16,000 millones de dólares, cifra que presentó como otro de los indicadores del crecimiento y de la diversificación de la economía nacional. Turismo marca otro récord El turismo ocupó igualmente un espacio importante en el discurso presidencial. Abinader destacó el crecimiento registrado por el sector desde 2019 y afirmó que República Dominicana pasó de recibir 7.5 millones de visitantes en ese año a proyectar más de 12 millones durante 2026. El mandatario atribuyó este crecimiento a factores como la estabilidad, las inversiones en infraestructura y la hospitalidad del país, y señaló que alcanzar esa cantidad de visitantes constituye un volumen que, según su planteamiento, solamente México ha logrado previamente en América Latina. El turismo se mantiene así como uno de los principales motores de generación de divisas, empleos y actividad económica en República Dominicana, con los aeropuertos internacionales como piezas fundamentales para sostener el crecimiento de la llegada de visitantes. Conflictos y desafíos internacionales Más allá de los indicadores nacionales, el presidente dominicano dedicó parte de su intervención a asuntos de alcance internacional, entre ellos la situación política y militar en Europa y Oriente Medio, los efectos del cambio climático y la necesidad de fortalecer las estrategias de las Naciones Unidas. La crisis haitiana también estuvo entre los asuntos abordados por el mandatario, debido a las implicaciones que la inestabilidad del vecino país tiene para República Dominicana y para la región del Caribe. En ese escenario, Abinader defendió la necesidad de mantener la cooperación internacional y de que las Naciones Unidas continúen desempeñando un papel activo frente a los principales desafíos globales. El discurso ante la Asamblea General permitió al gobernante colocar en un mismo escenario los resultados económicos y sociales que atribuye a su administración y los retos que todavía enfrenta el país, particularmente en materia de seguridad alimentaria, desarrollo sostenible, cambio climático, estabilidad regional y crecimiento económico. La FAO, entretanto, advierte que salir del mapa del hambre no significa que hayan desaparecido todas las formas de inseguridad alimentaria. El organismo distingue entre subalimentación y otros problemas relacionados con el acceso económico a alimentos suficientes, seguros y nutritivos. En su informe de 2026 señala que la alimentación saludable continúa siendo inaccesible para una parte importante de la población mundial. De esta manera, el nuevo desafío para República Dominicana será mantener el nivel alcanzado y convertir el descenso de la subalimentación en avances sostenidos en nutrición, producción agrícola, ingresos y acceso permanente de la población a una alimentación saludable. 2 Visitas totales 2 Visitantes únicos Navegación de entradas RD emite nuevo bono por 1,600 millones de dólares para aplazar vencimientos de deuda a 2039